jueves, 29 de diciembre de 2016

HUIDA HACIA ADELANTE

Javier y Sammy salieron de la habitación justo en el momento en el que Vladislav,  el miembro de seguridad del local, llegaba a la puerta, por lo cual aprovecharon la salida de emergencia que había al final del pasillo. Mientras bajaban por las escaleras, la escena le recordó a la que había vivido en el hospital un día atrás,  por lo que para evitar sobresaltos, apretó el botón del colgante que le había dado marcos en el caso de que surgieran problemas.

Vladislav, un hombre del este con bastante peso, corría detrás de ellos con una agilidad impropia de alguien de sus hechuras, por lo cual sentían el aliento suyo en el cogote. Cuando llegaron a la puerta de salida,  Javier metió el número de código que le había dado victoria y la puerta se abrió,  y allí con el coche en marcha se subieron y emprendieron la huida a toda velocidad por las calles de Madrid,  dejando al segurata con dos palmos y medio detrás de ellos.

-Ha faltado poco
-Si Sammy,  nos ha faltado bastante poco, buen trabajo chicos, esta vez si que habéis estado oportunos
-Arrancamos cuando presionas te el botón de pánico
-Si, pero ni esperaba que nos esperariais detrás
-Es lo más común,  aparte de que cuando vimos a la gente huyendo del local su pusimos que vosotros no saldríais por delante. Tienes lo que andábamos buscando?
-Si, lo tengo aquí, vayamos con Alberto, el sabrá lo que hacer en estos casos
-Pero antes tendremos que echar gasolina, si no no llegaremos allí

Segun  iban avanzando por la autovía,  Sammy y Javier se iban recomponiendo del susto de tener que huir a la carrera de un hombre que les podía haber destrozado, por lo cual estaban agotados. Mientras descansaban un poco, Javier se dio cuenta de que el nivel de gasolina del coche echando las cuentas a groso modo, daba más que de sobra para llegar a donde Alberto,  y, si se lo proponían, para llegar incluso a la costa, lo cual le dio mala espina, pero en esos momentos no estaban en condiciones de replicar nada a nadie.

Cuando llegaron a la gasolinera, Sammy estaba dormida, y Javier miraba fijamente a través de la ventana. Marcos ordenó a Iván que bajará a por unas cuantas cosas de comida para lo que quedaba de camino. Iván acepto a regañadientes, pero después de une breve discusión, cogió el dinero que le dio Marcos y se fue dirección a la gasolinera. Fue en ese momento en el que Marcos, esperando a que entrase a la tienda, arrancó a toda velocidad y se fue con Javier y Sammy,  dejando en tierra a Iván, el cual salió corriendo de la tienda malhumorado y echando pestes por la boca.

-Pero que haces idiota! Que te has dejado allí a Iván!!!

En ese momento marcos saco una pistola de la guantera y le apunto directamente a la cabeza de Javier.

-Para lo que quería empezábamos a tener exceso de equipaje, y si te pasas de listo, seguiré quitando bultos sobre la marcha
-Sabía que no me podía fiar de ti
-No seas imbécil y finjas que lo sabías,  os he estado engañando todo este tiempo.
-Pero algo me decía que no eras trigo limpio y que nos la ibas a jugar, desde el hospital que lo se
-Me da igual, lo que quiero lo tienes tu, así que ya el resto me importa poco, cuando pare el coche, os bajaréis los dos de él sin hacer ningún movimiento en falso, o acabaréis como vuestra amiga victoria
-Fuiste tu el que la echo de la carretera? Que miserable
-Digamos que sabía que ella tenía lo que tienes tu, y que para mi concretamente era un peligro que ese cuaderno salga a la luz, así que tenía que callar bocas,  lo que pasa es que con Barbara se me adelantaron
-Pues parece ser que se te adelanta todo el mundo, porque el cuaderno no está aquí
-Como que no está aquí
-Que como te crees tan listo, no te diste cuenta que el cuaderno lo coloque en la bolsa de Iván
-Me estas engañando!!!!
-Compruébalo si quieres

En ese momento,  Marcos dio un volantazo y metió el mercedes por un descampado, y les saco a Sammy y a Javier de él a empujones. Después de atarlos, se puso a inspeccionar les a ellos y por todo el coche, desesperado, buscando el cuaderno de un lado para otro cada vez más preso de los nervios. Cuando vio que efectivamente el cuaderno no estaba, se dirigió hacia Javier,  y después de darle un derechazo,  le apunto con la pistola, dispuesto a acabar con la vida de ambos

-Dime que prefieres,  que mate a esta puta llorona antes, o prefieres ir primero tu
-Vete al infierno.
-Te crees muy listo camarerucho, pero en esta vida tienes que ser más listo para jugar a espías
-No creo que seas tu quien me vaya a enseñar
-Te digo lo que vamos a hacer, te disparo a ti, la mató a ella, y dejo tus huellas en el arma, así pensarán que la mataste tu, que te parece?
-Que eres gilipollas
-Pues eso haremos. Despídete del bombóncito, aunque claro, a ti como maricona que eres te dará igual, hasta nunca

Marcos apunto directo a la cabeza de Javier, y en ese momento en todo el descampado en el que estaban solo se oyó el zumbido del revolver y un grito seco de Sammy. Después, el silencio más absoluto.

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