domingo, 13 de noviembre de 2016

EL SILENCIO DE LA INSPECTORA SILVIA

Llegar a casa fue la tarea más complicada, y a la vez, más relajante que había realizado Javier en todo el día,  la sangre se empezaba a secar y empezaba a echar un olor pestilente. Su madre definitivamente le iba a echar una gran bronca por esto, y a ver como explicaba de donde ha salido la sangre sin que ella y su padre se preocuparan ...

Sus padres eran el típico matrimonio de toda la vida, el un conductor de trenes que se acababa de jubilar por una vida llena de poco control sobre su vida y sus hábitos alimentarios, y ella una madre de casa abnegada cuya mayor preocupación había sido el mantener con un sueldo muchas veces insuficiente a ellos dos y a sus cuatro hijos hasta que estos pudiesen valerse por si mismos. Eran muy tradicionales, por lo que muchas de las cosas que ahora se consideran como normales, a ellos les suenan a chino, sobre todo al padre, mucho más forjado en lo tradicional y en una vida llena de rectitud y seriedad. Cuando Javier llego a casa, obviamente la sangre les alteró a los dos.

-Hijo donde has estado, y de donde ha salido esa sangre?
-Si te lo cuento mamá no te lo vas a creer así que me voy a ir a la cama y voy a descansar, supongo que mañana me espera un día muy largo.
-Es que no puedes llevar una vida adecuada de una persona normal? Es que nos vas a tener toda la vida preocupados. No estamos físicamente para aguantarlo hijo
-Vale papa, cuando me levante me preocupo de llevar una vida más ordenada, ahora quiero descansar, y con un  poco de suerte, mañana presentarle mis condolencias a la familia de la muchacha que nuestra compañera y yo hemos encontrado acuchillada en el patio del hostal, mamá, no hace falta que intentes quitar la sangre de la ropa, si no le hace falta a la policía el jefe nos proporcionará otro uniforme. Lo puedes tirar a la basura.

Javier intento dormir pero no lo conseguía, el recuerdo de esa muchacha pidiéndole ayuda le seguía retumbando minuto a minuto, y la mera idea de que a esa muchacha la habían hecho una verdadera canallada le atormentaba, le quería honrar de alguna manera, y lo primero que tenía que hacer es acercarse al tanatorio o donde quisiera que sus seres queridos lamentaban su pérdida, pero como iba a acercarse a nadie si ni si quiera sabía como se llamaba la muchacha? Por eso directamente se puso en contacto con la única persona que seguramente supiese algo acerca de la misteriosa fallecida : la inspectora Silvia Infante.

Cuando se acercó a la comisaría, le invadió por un momento la sensación de miedo, pensaba que si esa señora de aspecto intimidatorio sospechaba que estaba preguntando mucho , iba a creer que tenía algo que ver, y lo único que tenía que ver por el momento Javier es que estaba en el momento y en el lugar equivocado cuando apareció la víctima. Aún así se decidió a entrar, tenía que saber por lo menos el nombre de la fallecida para ir a buscarla al tanatorio.

-Hola buenos días,  preguntaba por la inspectora Silvia Infante, se encuentra en estos momentos por aquí?
-Si caballero, precisamente se encuentra ahí mismo detrás de usted, aún así tiene que identificarse, como se llama?
-Si por supuesto me llamo Javier Santos...
-Hola!! Javier? Soy la inspectora Silvia Infante, se acuerda de mi?
-Como para no acordarme, es más venía buscandola a usted, quería hacerla alguna pregunta si no es inconveniente.
-Pregunte usted, pero tiene que tener en cuenta que esto es una investigación de la policía y que hay cosas que puede que no le pueda contestar.
-De inicio solo quería saber el nombre de la fallecida , para ir al tanatorio a presentar mis respetos a la familia
-Eso es que de momento no lo sabemos, y aún así creo que no podríamos decírselo de momento?
-Y se sabe exactamente de que murió la mujer ? Que es eso que la habían arrancado?
-A ver Javier, no quiera ir usted tan deprisa, la investigación y el informe de la forense es algo que está bajo secreto de sumario. Es algo que aunque quisiera no podría decirle nada, secreto profesional. Es más,  lo que tendría que hacer usted es irse a su casa y descansar, lo que ha visto usted es muy traumatico, no quiera saber, eso dejémoslo a nosotros, usted relájese y tómese esos días de vacaciones que le han dado.
- Pero como voy a relajarme después de todo lo que ha ocurrido, si he presenciado una muerte en vivo y en directo? Lo lógico es que pregunte, que me interese por esa muchacha
-Ya , pero ni es la persona que tiene que hacerlo, ni es el momento adecuado, ni yo soy la persona que puede ayudarla. Por favor regrese a su casa, si pasa algo que le requiera a usted ya le llamaré. Que tenga buen día
-Buen día señora

La niebla había vuelto a bajar , y el frío se metía en los huesos, lo cual a Javier le llenó de una irónica felicidad,  al final había salido tal y como había entrado, sin respuestas, y sin el  nombre de la muchacha, lo cual le dejaba frustrado y con la sensación de que la inspectora le iba a ayudar más bien poco. Así que se fue a preguntar a una persona que seguro que, como otras veces, le iba a ayudar desde adentro......

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