domingo, 11 de diciembre de 2016

EL PRECIO DEL COMPROMISO

Javier se tuvo que acercar a ver al vecino que tenía enfrente, Valentín,  un conocido médico de la ciudad y que vivía puerta con puerta y al que le pidió una pastilla que le ayudase a sobrellevar la terrible sensación de angustia que le había producido el accidente que acababa de escuchar en vivo. Valentín, ante el cuadro de ansiedad que presentaba Javier le dio un lorazepan de los que usaba su madre para dejar el tabaco, y una vez que se lo tomó y empezaba a hacer efecto, Javier se tumbó en la cama y se olvido por un rato del accidente, de Barbara, de Alberto,  y de todo lo que estaba sucediendo a su alrededor, simplemente se dedicó a dormir.

Cuando se pudo levantar de la cama, una tremenda sensación de pesadez le tenía atornillado entre las sabanas; se sentía exhausto tanto física como mentalmente, y tenía una pesadez entre las piernas que hacía que no si tiene nada de cintura hacia abajo. Miró de reojo al teléfono y vio que tenía cinco llamadas perdidas de un número desconocido, que por supuesto sabía de quien eran, y un montón de mensajes en el whatsapp, así que se levanto poco a poco de la cama y se dedicó a revisas uno por uno a ver quien se había acordado de él.

En realidad, poca gente le había mandado algún mensaje que para el resultará relevante, solamente Marta le había escrito algo que le pudiese importar, y es que había dejado su trabajo en el hostal porque no soportaba tener que recordar todos los días la cara de la muchacha agonizando delante de ellos, y ante todo, tener que soportar el hecho de que él estaba jugando su vida para hacer justicia por ella. No era capaz de asimilarlo. Fue por eso por lo que fue el único mensaje que se atrevió a contestar, indicándole que se encontraba bien, y que sentía que se encontrase mal, que acudiese a un psicologo que la ayudase a superar esa escena y que tenía que continuar con su vida y ser fuerte, como siempre había sido, y que cuando todo pasase, se encontrarían para tomar una copa. A los demás mensajes no quiso contestar, ya que se trataba de chicos que sólo le reclamaban para pasar un rato de diversión vacío,  y para eso Javier no tenía ni ganas ni cuerpo para atenderles, aparte de que tenía pareja, aunque a veces se preguntaba que si en verdad le tenía,  ya que llevaba más de una semana sin saber de él,  y apenas eso le inquietaba.

Al final consiguió levantarse, eran las siete y media de la mañana, y se acercó a la cocina para ir a desayunar algo. Allí estaba su padre, con el cual de momento cruzó un frío saludo. En realidad la relación entre ellos era fría,  distante, eran padre e hijo pero simplemente por el vínculo que les unía en un papel en el juzgado de familia , hacia muchos años que su relación se había cortado en seco por el trato que habían recibido tanto el como sus hermanos como su esposa por parte de él, debido a su afición al juego, relación que sólo se mítigó en parte por la enfermedad que casi se lo lleva a la Tumba, pero que sólo consiguió que en vez de aprender de sus errores, pagará su frustración y la abstinencia de las máquinas con los dos hijos que aún vivían con el. Cuando se tomó un café, se marcho a su cuarto, momento en el que volvió a sonar el teléfono.

-Llevo todo el día intentando saber de ti
-No he querido saber de nadie Alberto, he tenido un ataque de ansiedad y he pasado toda la noche durmiendo
-Que te ha ocurrido? Te encuentras bien? Ha pasado algo?
-Simplemente ,que no creo que sea la persona adecuada para seguir con la investigación.
-Me temo que ya no puedes dar marcha atrás
-Claro que puedo, recuerde que el pacto decía que podía dar marcha atrás.
-Pero ya he realizado bastantes esfuerzos por ti,y tienes que recordar que adquirir te un compromiso conmigo
-Pero el precio de ese compromiso no puede ser mi muerte, no me parece justa correspondencia.
-Pero de sobra sabes que eso no va a pasar, que yo estoy detrás de ti y que estas a salvo
-A salvo como Barbara?
-A salvo, Barbara fue estúpida porque no contó conmigo cuando quiso hacer eso, pero creeme, eso no te va a pasar a ti, confía en mi. Es más,  asómate a la ventana de tu cocina
-Ya estoy asomado, que quiere que vea
-Un Mercedes-Benz matrícula GPR, lo ves?
-Si, hay dos hombres ahí,  que quiere decir con eso?
-Ellos dos están escuchando nuestra conversación,  y si te pasara algo, acudirán en tu ayuda, los he mandado yo
-Quiere decir que tengo dos guardaespaldas?
-Si lo quieres decir así...cuéntame,  que has encontrado, o que te ha provocado la ansiedad.
-El hecho es que no creo que a la amiga de Barbara la podamos preguntar mucho
-Por?
-Porque ayer la echaron de la carretera y tuvo un accidente, y no se como habrá quedado.
-No fastidies, y como te enteraste?
-Porque le dejo un mensaje a Barbara en su teléfono.
-Y de lo demás, que has averiguado
-Que la tacita de te esta en Madrid, al lado de la calle Serrano. Demasiado SNOB para ser lo que es.
-Y que es?
-Un puticlub Alberto, un prostíbulo
-Pues ya sabes que tienes que hacer
-ir allí? Ni hablar,  aparte de que soy gay, no colaria
-Pues disimula, si Barbara guarda algún secreto, seguro que ese sitio lo que quiera que sea tiene algo que ver, usa la tarjeta y llena el deposito de combustible del coche que seguro que le tienes seco.
-Como usted ordene
-Cuando llegues a Madrid, vete al hotel abadía, y les dices que eres sobrino de Miguel de Tomás, te hospedaran automáticamente.
-Quien es Miguel de Tomás.
-Eso no es de tu incumbencia, pero cuando digas eso se activará un protocolo, es un mensaje cifrado
-Tanto secretismo es necesario?
-Si, esto es muy  peligroso y tienes que tener mucho cuidado, no metas la pata
-Ok
-Una última cosa
-Cual
-Cuando vengas de Madrid pasaras por aquí, te detendras en Aguilar, al lado de la fábrica de galletas, allí te recogerá un coche. Lo dicho, ten cuidado
-No se preocupe Alberto que lo tendré.
-Mucha suerte

Cuando acabo la conversación, Javier se puso a buscar donde se encontraba el hotel abadía, se encontraba en el distrito de Usera, a unos 15 minutos andando de donde se encontraba la tacita de te; una vez cuadradas las posiciones,  se puso a hacer una maleta simple, con un par de mudas y algo de ropa, tampoco quería llevar mucho porque no quería pasar mucho tiempo allí,  momento en el que le sorprendió su hermana.

-Te vas de viaje?
-Si, me marcho unos días,  tengo que ir a visitar a un amigo
-No estarás metido en nada raro? Desde que te paso lo de la chica te encuentro muy extraño
-En absoluto, solo me voy unos días de descanso, a relajarme
-Y el trabajo?
-Lo he dejado, ya te contaré
-No te metas en líos anda
-No tranquilo, no me meteré en problemas
-Y esos papeles
-Cosas mías,  no seas enterada Vero
-Vale vale, que carácter chico
-Me les llevo que tengo que mirar una cosa de ellos.
-Como veas Javier, cuidado al volante
-Lo tendré

Cuando hizo la maleta, bajo al garaje donde tenía el coche; empezaba a tener dudas de si era la persona indicada para realizar este trabajo, pero había dicho que si, así que se subió y se fue a una gasolinera que había cercana a llenar el deposito de combustible; una vez hecho, tomo la A6 dirección Madrid a encontrar respuestas en un burdel, sin saber que quizás las respuestas las iba a encontrar bastante antes.

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