viernes, 30 de diciembre de 2016

EN EL ÚLTIMO SUSPIRO

Javier cerró los ojos fuerte, tan fuerte que le dolían los párpados , esperando el desenlace tan prematuro de su aventura como investigador, sabiendo que por su culpa también iba a morir una muchacha inocente,  Sammy,  que no paraba de llorar, quizás presagiando un desenlace final trágico.  Cuando oyó el disparo, y el grito ahogado de Sammy,  pensó que todo había terminado, que ya había muerto, pero no, seguía vivo, así que lo siguiente que hizo fue mirar si Sammy aún seguía con vida, y así era, así que una mezcla entre alivio e incredulidad se apoderó de él.

Mientras tanto, de frente, Marcos yacía de rodillas, inmóvil, con una mirada pérdida,  e impactada por un golpe. Tenía un agujero de bala en el centro de su espalda, y de su boca brotaba sangre que le caía por la mandíbula.  Dibujaba una extraña mueca de dolor, de esas a las que Javier estaba bastante más que acostumbrado, y de repente cayó sobre el suelo, moribundo, y entonces lo comprendió todo.

Por detrás de Marcos estaba Iván, aquel al que había dejado tirado en la gasolinera para eliminar a los estorbos que tenía en su propio camino, el cual sostenía una pistola en su mano, la pistola que había matado a marcos, aquella que también acababa de salvar a Javier y a Sammy de la muerte, el mismo Iván que sin saberlo, tenía en sus manos el trofeo tan valioso que buscaba Marcos, y que había encontrado Javier. Nunca un cuaderno normal y corriente había válido tanto, tanto como una vida.

-Estáis bien chicos??
-Si, creo que estamos bien Iván, tu estas bien Sammy?
-Estoy viva, así que creo que estoy bien.
-Como has sabido que estábamos aquí?
-Es muy fácil Javier,  al igual que tu no te fiabas de Marcos, ni Alberto ni yo nos fiabamos tampoco, así que cuando me dejo en la gasolinera supe lo que quería hacer, y por eso active el localizador del coche.
-Y como es que no os fiabais de él?
-Muy fácil,  Marcos quería el cuaderno para sacar dinero de él,  para venderlo a cualquier mafia que le diese cuatro duros por los secretos que guarda ese cuaderno, Alberto lo sabía, y por eso me contrato a mi. Su función era protegerse a si mismo, la mía era protegerte a ti bajo cualquier precio.
-Y por qué le dejasteis que llegará tan lejos
-Porque quería Alberto cazarlo con la careta quitada, por eso tenía que esperar a que esto sucediera. Para poder pararlo en seco. No quería matarlo, pero era el o tu, y no tuve elección, mi elección eras tu,
-Vale, activas te el localizador y sabias donde estábamos,  pero como has llegado
-Un conductor muy amable me ha traído hasta aquí,  bueno, amable en sí no era , pero quinientos euros te hacen ser amable, ahí al fondo esta esperando a que le pague
-Vale ,y donde esta el cuaderno?
-Toma, aquí le tienes, hiciste bien en dejarle metido en mi mochila, en la gasolinera cuando le vi, entendí que querías decirme. Estas sangrando Javier,  te ha hecho daño?
-Ha sido un simple derechazo, nada que no se vaya a curar
-Tenemos que salir de aquí, subid al coche, conduzco yo.

Cuando se subieron al coche, después de tirar a marcos al río que había al lado de ellos, Iván se encargo de "agradecer " al conductor que le había traído hasta allí tanto el haberle llevado como el silencio acerca de lo que pudiese haber visto, lo cual no era tampoco mucho porque entre los bosques apenas si se podía ver nada desde la carretera, y emprendieron rumbo hacia un lugar seguro. Pararon en un hostal a media distancia de donde estaban, durante la cual Sammy y Javier se quedaron profundamente dormidos,momento en el cual Iván de vez en cuando se dedicaba a tocarle la cara a Javier,  para saber que en realidad no tenía más que algún rasguño en la cara. Cuando veía que Javier se movía un poco al tocarle, se quedaba más tranquilo.

El hostal se encontraba al lado de una gasolinera, ya metidos de nuevo en Castilla león.  Estaba completamente en silencio, era de madrugada, y a su alrededor había un montón de camiones que descansaban a la espera de empezar al día siguiente un día de trabajo más. En cuanto se registraron, a Sammy la mandaron a una habitación para ella sola, mientras que Ivan se llevó a Javier, cansado y magullado, a la suya para curarle y hacer que descansas e tranquilo.

-Al final te va a gustar eso de dormir conmigo.
-Lo hago para curarte las heridas, y para que descanses mejor, yo dormiré en el suelo.
-No seas pesado, duerme aquí y hacemos como en Madrid, cada uno a un lado
-Aparte de que no veo yo que Sammy te vaya a dejar dormir a gusto, no os habéis despertado del viaje y se ha puesto a llorar de nuevo....ven, deja que te ponga un poco de alcohol en la herida
-AUCH! DUELE!!!
-Claro que duele, no seas niño
-Como se nota que a ti no te ha  pegado
-Si fueran todos los golpes que me han dado como este que te han dado a ti, mira mi hombro
-Esa cicatriz que es? Parece un agujero
-Es un balazo, me lo dieron en Irak, por eso te digo que ya quisiera yo que todos los golpes fueran un puñetazo
-Y te dolió? Puedo tocarlo?
-Tocalo, si, si que duele, notas como si te hubiesen puesto una bola ardiendo en el agujero
-Tiene que ser duro ser militar
-Lo duro es perder a alguien que quieres allí
-A quien perdiste
-A mi pareja, era soldado como yo, iba en un convoy de ayuda cuando un misil acabo con todo, fue muy duro
-Como se llamaba
-Gabriel, se llamaba Gabriel
-Ah, yo no sabía que tu....
-Te lo dijo marcos cuando entraste en la tacita, pero no prestaste atencion
-Lo siento
-Han pasado ya cinco años, ahora lo llevo mejor, pero al principio me quería morir, ni entendía que alguien tan bueno muriese, por eso deje el ejército,  no podía seguir en esto, y fue cuando Alberto me ofreció ser su escolta personal
-Y por qué necesita escolta
-Porque es alguien demasiado importante, demasiado rico, y sabe demasiadas cosas, por eso me necesita, a mi, y a la legion de guardaespaldas que tiene
-AUCH!!! SIGUE DOLIENDO
-De verdad que lloras más que Sammy eh?
-No seas idiota

Cuando termino de curarlo, Iván se dio una ducha, para relajar toda la tensión de la noche tan larga que habían tenido. Fue cuando salió cuando vio a Javier,  a un lado de la cama, dormido como un bebé, lo cual le hizo gracia, porque Javier emitió un sonido parecido a un balbuceo, y se acostó del otro lado de la cama, mirando de vez en cuando que su protegido siguiese haciendo ruiditos graciosos mientras dormía,  así todo seguiría estando en orden.

No hay comentarios:

Publicar un comentario