jueves, 9 de marzo de 2017

LA CARPETA DE TROYA

Cuando llegaron a casa, Javier tenía pocas ganas de ponerse a buscar en el interior del pen drive a ver que había para que Barbara lo tuviese tan escondido del mundo. Lo que si que sabía es que su difunta hermana había sido lo suficientemente inteligente para saber que la única manera de proteger unos documentos era hacer que estuviesen escondidos, y que no figuras en en papel, para que no fuesen visibles directamente a los ojos de quien abriera la caja.  Javier sabía que era necesario saber cuanto antes que decía ese bicho del tamaño de la palma de una mano. Pero no tenía a pensar fuerzas ni ganas de nada, así que decidió que sería al día siguiente por la mañana cuando abrirían la caja de Pandora que venía oculta dentro de ese pen drive.

Al día siguiente, por la mañana temprano, Javier salió a hacer ejercicio,  pero sin Iván,  lo cual le dejo sorprendido por la capacidad que estaba cogiendo Javier de tomar decisiones sin contar con los demás.  Mientras le observaba por la ventana, veía como Javier hacia su tabla de ejercicios con mucha rabia, de notando una frustración tremenda en sus actos. Quiso acercarse, pero las cosas con el no andaban en su mejor momento,  a notar por como le había tratado en el despacho de Barbara el día anterior, entre frío, y bastante cortante. Cuando llego a la casa, después de darse una ducha, Javier se acercó al salón donde había puesto su ordenador, y cogió el pen drive del bolsillo de su chaqueta, momento en el que se le acercó Iván

-No es bueno que hagas ejercicio tan a lo bestia, te harás daño
-En estos momentos hay cosas que me han hecho bastante más daño que el pasarme con mi rutina de gimnasio
-Hasta cuando vas a seguir con esto?
-Que es esto?
-Hasta cuando vas a seguir poniendo el muro entre tu y yo?
-Hasta que todo esto acabe, o hasta que los dos tengamos claro que somos el uno para el otro
-Veo que esto no se va a acabar nunca...,toma, te he preparado un café
-Gracias...,ummm, esta rico, muchas gracias
-Cuando me vas a dar la oportunidad para que te demuestre que siento por ti
-En estos momentos no es buen momento, me tengo que centrarse en acabar con el tema de Barbara, y luego debo reflexionar
-Pero pienso que cuando acabe la investigación estará todo perdido
-Nunca adelantes acontecimientos Iván, no sabes que te diré ni como
-Ya, de ti no se por donde me saldrás,  pero yo tampoco tengo paciencia eterna...
-Eso es un riesgo que deberé de asumir
-Has abierto ya el pen drive?
-A ello iba, dame medio minuto
-Me puedo sentar contigo?
-Por supuesto,  siéntate

Javier introdujo el pen drive en el puerto usb del ordenador. Al principio le costo detectar al ordenador la entrada de los archivos, ya que era un ordenador algo vetusto del cual Javier no se había deshecho por cariño, pero término por encontrarlo, y le surgió una ventana para explorar los archivos. Una vez que la abrió,  surgieron dos carpetas. Una ponía en mayúsculas LAMBDA, y la otra TROYA. Al principio a Javier le dio miedo abrirlos por si contenían algún tipo de virus, pero sabía que llegados hasta ese punto, perder el ordenador era el menor de los males, así que pregunto a Iván

-Cual abrimos primero, lambda o troya
-No tengo ni idea, primero abre lambda
-No se por que me da que hay que abrir troya.
-Haz lo que quieras Javier, es tu decisión
-Abriremos troya.

En el momento en el que la abrió,  salieron en la pantalla multitud de vídeos de corta duración.
Abrió uno, y al principio la pantalla se puso en negro, lo cual Javier achacó a la antigüedad del ordenador y a la mala calidad del video. Cuando por fin se pudo ver algo, se vio en la imagen como había un montón de gente que paseaba con una túnica roja por lo que parecían unas catacumbas.   Lo curioso del caso es que todos iban con la cara descubierta, lo cual hacia fácil el poder identificarlos. Lo cual le pareció cuanto menos chocante cuando se trataba de un grupo secreto. Cuando dejaron las catacumbas, se adentraron en una sala, iluminada por antorchas, en la cual había en el centro una muchacha,  la cual estaba desnuda de cintura para arriba, y con la cabeza cubierta por un saco. Estaba atada de pies y manos por grilletes, lo cual la tenía completamente inmovilizada.

El resto del video Javier no pudo verlo. Le dio tanto asco, y tanta repugnancia que tuvo que ir al aseo a vomitar. Cuando regreso del baño le pidió a Iván que quitase ese video, el cual Iván estuvo viendo con cara atónita hasta que acabo. Cuando le quito, Javier se volvió a acercar, y decidieron cerrar esa carpeta y abrir la de LAMBDA. En ella, estaban todos los nombres de las personas que estaban metidas en ese grupo, la mayoría con mucho que perder si se descubría el gran secreto: importantes banqueros, representantes del mundo de la política,  empresarios, y gente de la alta nobleza española. Incluso había un gobernador civil, y un ministro de la época de Felipe González, recientemente fallecido. Entre ellos estaba el asesino de Barbara,  pero no era el único asesinato, ya que la carpeta tenía documentos que relacionaban a lambda con la desaparición y posterior muerte de varias muchachas a lo largo de los últimos veinticinco años, muchos de ellos de gran repercusión social, y de gran repercusión en los medios. También había información de como se habían destruido pruebas desde la policía para encubrir a aquellas personas de las que dichos crímenes habrían causado gran alarma social. Cuando terminaron de revisar todos los documentos, Javier cerró el ordenador, y resoplo profundamente. Tenían lo que querían,  a quien querían,  pero les faltaba saber como iban a hacer para darles caza, como iban a hacer para llegar a Artur, así que discutieron durante un rato sobre como deberían de actuar.

-Ya está,  esto es lo que queríamos obtener..,y ahora que, Javier?
-No se que hacer, creo que es el momento de llamar a la inspectora Silvia
-Ahora, a las cuatro de la mañana? Nos va a mandar a la mierda, aparte de que no tenemos más que el teléfono de su despacho
-Ya ,pero esto es urgente,  creo que es el momento de que ella nos organice, y nos ayude a detener a todos estos hijos de puta
-En eso estamos de acuerdo, creo que ya hemos tocado nuestro techo, ahora no podemos ir solos a pecho descubierto, acabaríamos como...
-Como quien, como mi hermana?
-No quería haber dicho eso, disculpame
-No, si tienes toda la razón,  no podemos ir solos, hay que avisar a Alberto de que a partir de ahora tendremos que ir escoltados por la policía
-Y si nos apartan del caso Javi ?
-No pueden,  seguramente sin nosotros no tendrán modo de entrar hasta adentro en lambda, así que nuestra presencia es importante para terminar el puzzle
-Estamos metiendonos en la boca del lobo
-Lo se, pero esto no puede acabar así,  esas chicas, mi hermana, sufrieron un infierno. Alguien tiene que dejar que descansen en paz
-Vale, pongamos que vamos a la policía,  y que nos deja acceder a que sigamos siendo los actores principales de esta obra,  que crees que tendríamos que hacer?
-Pues opino que deberíamos meternos dentro de lambda, y destruirlos desde dentro
-Como nos dejarán entrar, eso es un grupo muy selecto, no dejan entrar a cualquiera
-De ahí tiraremos de Artur, el tendrá que meternos, el pierde más que nadie
-Y si no accede a hacerlo?
-Pues entraremos por las bravas y con la policía
-Tengo miedo
-Miedo de que?
-De que te hagan daño
-Yo también lo tengo, pero debo acabar con todo esto, aparte, tu y yo hemos dicho que tenemos algo pendiente para cuando esto acabe
-Eso es lo de menos, creo que esto es un punto si  retorno, y que no acabará bien
-Acabe como acabe, quedaré satisfecho.

Los dos se fueron  a dormir, pero no consiguieron pegar ojo en toda la noche. El recuerdo de las brutalidades que le habían hecho a esa chica retumbaba en su mente, y no había manera de quitárselo.  Además,  el hecho de no saber que iba a pasar a partir de ese momento le inquietaba, y el hecho de que ellos dos estaban en un peligro inminente le perturbaba ,as aún,  así que tuvo que bajar a tranquilizarse con una tila, y relajarse un poco en el sofá, mientras veía la tele. A la mañana siguiente amaneció allí,  así que le levanto Alberto.

-Veo que no pegaste apenas ojo
-No pude, me fue imposible, además tengo que hablar contigo
-De que Javier
-Hay que meter a la policía ya en esto
-Por que? Que ha ocurrido, que decía ese aparato que encontramos?
-Que la gente que esta implicada es muy poderosa, y que tienen pillado a la policía de pies y manos, solos no podremos hacerlo
-Y la inspectora Infante, crees que nos ayudará?
-Eso espero, pero piensa que está metida la policía de Madrid, la de Valencia, y hasta la de Barcelona,  para ella también  va a ser meterse en un charco
-Para ella seguro que será una medalla y un ascenso si sale bien
-Y si sale mal? Quien paga los platos rotos?
-Tendremos que asumir el coste
-Vamos a acercarnos hasta la policía, a ver que nos cuenta
-Viene Iván?
-Tiene que venir
-Te da miedo por el también,  verdad?
-Es lo que más miedo me da, si te soy sincero
-Estoy seguro de que dios nos ayudará
-Más vale que lo haga porque necesitamos toda ayuda que podamos, toma, te he hecho copia del pen drive, custodialo,    y si pasa algo, lleva los datos a quien corresponda
-Esto irá a mi caja fuerte, creeme que allí ni las balas penetran. Estate tranquilo
-Pues vamos, no hay tiempo que perder, el deber nos llama, y hay que informar a la policía,  lo que viene es muy gordo.

Cuando llegaron a la policía, Silvia y Adolfo esperaban impacientes la llegada del coche de Javier. Habían sido avisados de lo que ocurría, y por tanto, dejaron el camino llano para que nada ni nadie fuese atendido por ellos salvo la comitiva liderada por Alberto. Cuando llegaron, se dieron la mano y subieron rápidamente al despacho de la inspectora Infante,  el segundo do más grande de la comisaría. Fue en el momento en el que Javier les dio el pen drive, y los dos policías se quedaron a leer detenidamente todos y cada uno de los archivos que contenía la carpeta lambda, ya que la de troya había sido enviada a la policía científica para su análisis pormenorizado en busca de identificar a los monstruos que habían asesinado a aquellas muchachas.

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