Javier hizo de tripas corazón y acudió a aquella comida impulsada por Rubén, más que por decisión propia, por la presión que estaba ejerciendo sobre el Iván, y por el hecho de que quería terminar las vacaciones que se habían tomado de la mejor manera posible. Sustituyó sus bermudas vaqueras por un pantalón más elegante, y la camiseta por una camisa, y acudió junto a Iván a la casa de Rubén, situada al lado de la travesera de les corts. Cuando llegaron, Rubén les recibió con la mejor de las sonrisas.
-Pensé que no ibais a llegar
-Ya sabes como es el transporte público aquí, una verdadera locura, toma, hemos traído vino.
-No hacía falta, aún así es todo un detalle. Ribera del duero!! Sabes que me encanta!
-Sabes que somos de la tierra del Ribera, así que no podía faltar una alusión a nuestra patria chica
-Me encanta que hayas venido tu también Javier, espero que con el tiempo seamos amigos. Yo pase muy buenos momentos con Iván, y seguro que tu también disfrutarás de su compañía, es un buen hombre.
-Ya lo hago, y no me perdería una invitación tan gentil a comer, nunca se debe ser desconsiderado con alguien que abre su casa
-Esta bien, venid aquí, he preparado un aperitivo.
Los tres estuvieron manteniendo una charla de lo más cordial mientras degustaban un pequeño ágape que había preparado mientras se terminaban de hacer las carrilleras que estaba preparando Rubén, curiosamente el plato, o uno de los platos preferidos de Iván. Mientras las iban comiendo, Rubén ni paraba de lanzar piropos a Iván, y de menospreciar la relación que podían tener el y Javier, lo cual le ponía de peor humor. Cuando llegaron los postres, Javier acompaño a Rubén a recoger los platos, y allí en la cocina estalló la revuelta.
-La comida estaba exquisita Rubén
-Claro que lo estaba, yo se perfectamente lo que le gusta a Iván, recuerda que fui su pareja durante dos años.
-Y como es que lo dejasteis
-Esta claro que me dejo el, el se pasaba todo el día en su ejército, mientras yo me pasaba mucho tiempo solo, así que ocurrió lo inevitable
-Lo inevitable que fue?
-Un día regreso de sorpresa, y me pillo en mal momento
-Le fuiste infiel
-Si, se puede decir que si, le pedí disculpas y en parte me perdono, pero la relación y la confianza no fue la misma, y terminamos dejándolo...
-Conmigo afortunadamente eso no va a pasar
-Por que?
-Porque yo se cuando tengo una pareja y estoy enamorado de esa pareja donde están los límites, yo se las líneas rojas que hay que mantener sin pisar, no sería capaz de cometer una locura
-Ni podrías
-Por que no podría Rubén?
-Vamos, dime la verdad, si no se hubiera fijado Iván en ti, tu crees que hubieses tenido un éxito semejante con cualquier hombre de la categoría de Iván?
-Que quieres decir, que soy poco hombre para el?
-Digo que nunca serás lo suficiente, no puedes llegar a lo que tuvimos el y yo
-Pero ahora el esta conmigo, y tu perdiste la oportunidad
-Si, pero tu crees que si me pongo, no te lo arrebataría? Vamos Javier se honesto, te ha tocado la lotería , no puedes más que dar gracias a dios por tener al lado semejante hombre, tu no vales la mitad que yo, y sabes que cuando quiera te lo arrancaré de los brazos.
-Si eso pasase, lo cual dudo, que seáis muy felices
-Yo que tu me andaría con cuidado....hace mucho que no hago locuras....e Iván es una locura que me apetece....toma.....esta es la tarta de queso del postre...
-Este es el postre?
Javier examinó la tarta de arriba hacia abajo, como queriendo buscar algo en ella, mientras Rubén miraba con cara de incredulidad. Sin mediar palabra, Javier cogió la tarta con las dos manos, y se la estampó en la cara. Mientras los restos caían hacia el suelo, Javier paso el dedo por la cara de Rubén y se lo metió en la boca.
-Un consejo, cuando hagas tarta de queso, que sepa a queso, que esto sabe a colonia rancia.
En ese momento empezaron a darse de puñetazos, haciendo un ovillo en el suelo de la cocina. Iván, al ver que tardaban ,y oyendo ruidos en la cocina, se acercó, y, al presenciar la escena, se encargo de separarlos y de apaciguar los ánimos.
-Se puede saber que hostias pasa aquí?
-Iván, tu novio esta loco. Sin mediar palabra me ha lanzado la tarta a la cara y se ha puesto a pegarme
-No mientas miserable hiena! Me has estado ninguneado durante toda la comida! Y has amenazado con quitarme a Iván! Di la verdad!
-Javier estas paranoico! No creo que Rubén te haya hecho eso
-Se lo está inventando Iván!!! En ningún momento he hecho eso! Solo he querido invitar a comer a un amigo y a su pareja, y así responden los invitados? Es inadmisible, quiero que te vayas de aquí Javier!!!
-En serio que te vas a creer las patrañas de este mentiroso?
-Javier ya está, vámonos, me has dejado en evidencia, lo siento mucho Rubén, no esperaba que se fuese a comportar así
-No, tu si quieres quédate, el que se va soy yo, que no soy bienvenido en esta pocilga
-Javier Déjalo ya!
-Que no, que te quedes! Yo me voy a casa
-No digas tonterías
-Que me dejes en paz Iván, te crees sus mentiras, te quedas con el, a mi me dejas tranquilo, yo hago mis maletas y me voy para mi ciudad, aquí te quedas tu con el hombre merengue, así piensas en sí tienes la confianza necesaria en mi para continuar con nuestra relación, y con todo lo que la rodea.
Cuando Iván trato de calmar a Javier, este le dio un empujón que le dejo en la mesa de la cocina tirado. Javier se marchaba, dando un portazo, y en ese momento sintió que si alguna vez había metido la pata con el, esta había sido uno de sus errores más gordos.
Javier llego al hotel implado, con ganas de llorar, pero el orgullo le hacía evitar tener que soltar ninguna lágrima, y menos por un hombre que no creía en el, así que hizo sus maletas, cogió su neceser, y dejo la habitación en la que habían estado durmiendo el e Iván toda la semana, para ir al aeropuerto a coger el primer avión que le llevase a pensar en todo lo que había ocurrido a su ciudad, el lugar donde el se sentía cómodo, su zona de confort.
Durante el trayecto en avión, Javier tuvo el teléfono en silencio, no le gustaba usar teléfonos móviles en el aire, por precaución, así que no oyó las llamadas que Ivan le había realizado. Cuando le volvió a encender, tenía mensajes de audio, del contestador, hasta mensajes SMS, y no contesto a ninguno de los mensajes...se metió en la bañera, y se dio un baño de espuma relajante, antes de coger sus cosas del apartamento de Iván e instalarse de lleno en la mansión de Alberto, el cual no quería preguntar acerca de lo ocurrido, para no llevarse más respuestas de las que deseaba saber.
Pasaron dos días, y Javier seguía en sus trece de no contestar a los mensajes de Iván, en todo este tiempo, Iván se había quedado en la habitación del hotel, solo, con la sensación de haber sido derrotado al poco de empezar a pelear por lo que sentía por Javier, y paseando por la playa, buscando una manera de pedir disculpas porque en el fondo sabía que parte de lo que había pasado lo había buscado Rubén. Cuando fue el momento de regresar, Alberto y Marian fueron a buscarle, pero no Javier, que adujo la necesidad de seguir trabajando en el caso de su hermana para no tener que enfrentarse a el. Cuando llego a casa y vio que sus cosas no estaban en su casa, comprendió que todo era más grave de lo que parecía, así que se acercó a la sala de estar de la casa de Alberto, donde en la mesa estaba Javier, con todos los papeles de la empresa de Barbara.
-Hola, me puedo sentar?
-Claro, no es mi mesa, ni mi casa, se puede decir que aquí estoy de prestado
-Sigues enfadado por lo que veo
-Enfadado no
-No?
-Dolido
-Por que?
-Porque diste por sentado que soy celoso, y que había agredido si ton ni son a Rubén
-Lo siento, pero eso es lo que vi
-Pues usa gafas
-Me quieres contar tu verdad?
-No
-Se te va a pasar el cabreo?
-Fácil que no. Es más, a partir de ahora, creo que nuestra relación debe ser simplemente de que me protéjas, creo que hasta que no me escuches, y dejes de pensar por mi, y después por sentado que aquí esto es cosa de dos, no va a haber cosa de dos, no va a haber nada. Creo que me equivoque al lanzarme a la aventura contigo, y creo que es ,enorme que los dos tengamos nuestro espacio.
-Si es lo que quieres, te respetaré, pero que sepas que te...
-Por favor, no lo digas, no hasta que tengas claro que lo sientes.
-Y tu a mi? Me....
-En este momento no te voy a responder. Tengo muchas cosas que hacer con esto, y todavía e duele como me trataste allí, ahora respondería con rabia. Y por favor, dejame tranquilo que tengo que seguir con los papeles que me ha dado Alberto de la empresa de Barbara.
-Como quieras Javier, si necesitas algo...
-Si, te lo haré saber.
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