domingo, 12 de febrero de 2017

NUNCA HAY TARDES TRANQUILAS EN EL INFIERNO

Cuando llegaron a declarar Javier e Iván a la comisaría, el cielo amenazaba tormenta. Era plomizo, oscuro, y presagiaba que aquella mañana del mes de marzo iba a ser de las de aguacero y de no moverse de casa, de no hacer nada más que estar debajo de una manta en el sofá viendo una película, pero allí estaban los dos, juntos, cerrando un capítulo de su vida antes de que empezará uno nuevo,  el de las emociones fuertes, el de sacar todo el ingenio que tenían dentro para derrotar a un enemigo del que apenas sabían nada.

La declaración duro algo más de dos horas. En ella se dedicaron a dar todos los detalles de lo que había sido una trama a nivel nacional de trata de bebes recién nacidos para entregárselos  a familias de alto nivel adquisitivo, sin ningún pudor y ningún remordimiento, antes, mucho antes de que llegará a España recientemente el debate de la gestación subrogada, antes de que se hablasen en los tiempos que corren de los vientres de alquiler, había gente como el ministro de agricultura del general Franco, Ramón Fernández Tuñon, organizaba vientres de alquiler clandestinos, en el que las protagonistas eran las madres que perdían a su hijo por el mero hecho de una valoración errónea de las capacidades de sacarlo adelante por sus propios medios, asegurando a esos niños un futuro que nunca se sabría si sería el mejor para ellos. Detrás de ellos, catorce de las quince definitivas personas se habían animado a acompañar a Javier en la denuncia, esperando que después de tantos años se hiciera justicia, y que esos niños ya adultos cuyas edades comprendían entre los treinta y un años de Javier hasta los cincuenta y dos del afectado de mayor edad. Todos querían conocer su verdad, salvo uno que prefirió obviarla.

Cuando salieron de la comisaría,  Javier estaba cansado, tanto física como animicamente.  Había puesto toda la carne en el asador, buscando la verdad acerca de la que hoy era ya su hermana, y eso le había dejado una huella en su interior de la que Ivan estaba intentando curarla a pasos forzados, intentando entender el daño que le habían hecho a la persona que hoy le acompañaba en su camino, y que le hacía sentirse indefenso y vulnerable, le había roto, y eso se le notaba. Por eso cuando subieron al coche le acarició en la cara, y le invito a cenar, a la que iba a ser su primera cena como pareja.

-Se te ve cansado Javier
-Lo estoy, esto se ha acabado, ya he hecho lo que tengo que hacer, pero aún nos queda la parte más dura de esta historia
-Lo se, pero creeme que lo estas haciendo muy bien, te lo estas currando, yo sabía que lo ibas a conseguir.
-Ya, pero el precio que estoy pagando es muy alto, y a veces pienso que no me compensa el estar sufriendo tanto detrás de conseguir entender la verdad.
-La verdad duele, pero es lo que tiene. Nadie dijo que sería fácil,  pero eso es lo que la hace más emocionante. Venga, te invito a cenar, te vendrá bien relajarte.
-Sabes que me relajará?
-El que
-Que tu y yo nos demos un buen baño de espuma en el jacuzzi y que pasemos la tarde juntos descansando, creo que nos lo hemos ganado
-Tienes razón, creo que es un justo premio para el esfuerzo, pues, vayamos a casa!
-Oye, que hace ese coche justo en frente de nosotros tanto tiempo, por que no se mueve
-Agachate!!!!

En ese momento el coche que tenían justo en frente abrió la ventanilla, y salió de ella una ametralladora que abrió fuego contra el coche en el que estaban Javier e Iván. Como si de un acto reflejo se tratara, Iván puso su cuerpo en el de Javier para protegerlo de las balas. Dos minutos después, y tras la estampida de la gente que estaba cerca, el fuego se terminó y el coche emprendió la huida, dejando a los dos aturdidos por el ruido de las balas

-Iván estas bien!!
-Yo si y tu?
-Perfectamente! Que ha ocurrido?
-No lo se pero arranca tras ellos!!! Vamos corre!!

El Mercedes-Benz que habitualmente utilizaban no había sufrido ningún daño, así que Ivan arrancó y se puso a seguirlos a gran velocidad por las calles,  intentando que no se escaparon,  tratando saber quien era eran y por qué les habían disparado a ellos. Salieron a gran velocidad por las calles de Valladolid,  hasta que llegaron a las afueras de la ciudad, a un pinar cercano. En ese momento Iván saco su arma e intento disparar a las ruedas infructuosamente, por lo cual se decidió a embestir los para sacarlos de la carretera

-Como puede ser que el coche no esté dañado!!
-Porque cuando fuimos a ver a tu madre mientras íbamos en el tren Alberto dio la orden de que se le instalara un blindaje como el que llevan los coches del presidente del gobierno, a prueba de balas
-Y por qué no lo dijiste?
-Porque no queríamos preocuparte ni sacarte de la investigación, tenías que estar centrado en destruir a tuñon
-Alcanza a esos hijos de puta, tengo que saber quienes son y por qué lo han hecho

El Mercedes-Benz iba a gran velocidad, y no fue difícil darles caza, por lo cual Iván se dedicó a empujarlo con el para golpes a ver si se salían de la carretera, con tal mala fortuna que en uno de esos empujones, su coche perdió el control y se fue a estampar contra un árbol, dando por finalizada la persecución. Cuando llegaron al coche empuñando sus armas, vieron que dos de los ocupantes habían fallecido mientras que el tercero agonizaba. Le sacaron del coche y le apuntaron con el arma, pero poco se podía sacar de ellos.

-Dime quien eres
-Moriréis e iréis al infierno
-No antes que tu, dime quien te manda
-Iván,  no creo que vaya a decir mucho
-Os creéis muy listos verdad?
-Por lo menos nosotros vamos a sobrevivir de esta
-Ramón no dirá nada y morirá pronto, y vosotros después, creedme que Moriréis
-En fin, creo que debo rematarlo Javier
-Espera, dejamele a mi. Mira hijo de puta,  tienes dos opciones, o nos dices quien os manda y llamo a una ambulancia, o me enciendo un cigarrillo y le tiro a ese charco de aceite que pierde el coche y creeme que entonces sufrirás más
-No, esperad, me manda la asociación
-Ves como era más fácil? Que asociación
-La que vosotros perseguís , la asociación lambda. Ellos son los que lo organizan todo, nosotros somos solo matones a sueldo, simplemente nos mandaron quitaros de en medio. Nunca llegareis a ellos, es imposible.
-Imposible nunca se dice, salvo que tu te cures, salvo que nos digas como podemos llegar a ellos
-Solo alguien desde dentro os puede meter, y eso no lo harán jamás
-Esta bien, entonces, tendremos que llegar a alguien de dentro, muchas gracias muchacho, te has ganado vivir un poco más.
-En serio vas a dejarle vivir?
-No Iván,  mirale, aunque mande a la ambulancia esta sentenciado, no creo que sobreviva,  así que no voy a llamar. Vámonos

Antes de irse del lugar, Javier cogió el teléfono del moribundo atacante, con el fin de buscar el número de quien le había llamado. En ese momento llamo Alberto,  así que dejó sonar el teléfono hasta que se hubo recompuesto un poco y lo cogió. Parecía serio, así que intento evitar bromas y comentarios sarcásticos

-Dígame Alberto
-Donde estáis, tendríais que estar aquí
-Digamos que su blindaje a traicion nos ha salvado de una tragedia
-Lo sabía,  estáis bien?
-Perfectamente pero me tiene que hablar de lambda
-Eso cuando lleguéis,  ahora escucha, me ha llegado un correo, es del juzgado y es por ti
-Y que dice, porque lo habrá abierto
-Es del testamento de Barbara
-Del testamento de Barbara? Que tengo que ver en eso?
-Te debió meter en el testamento, así que tendrás que ir mañana conmigo al juzgado a que se abra, así hablaremos tranquilamente de lambda, no tardeis y tened cuidado
-Lo tendremos Alberto.
-Que pasa Javier?
-Nada Iván, que mi hermanita hizo testamento y estoy en el metido.

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